domingo, 3 de enero de 2010

(Cap. II)

- Me van a venir a buscar en media hora mis viejos – me avisó mi amiga.
- Ok – estaba comenzando a desperezarme cuando vi que Lucila estaba colocándose algo en el cabello -. ¡Te vas a tu casa en media hora! ¿Necesitas estar peinada en trayecto de mi casa a tu auto?
- Necesito estar peinada siempre, hasta cuando estoy en mi casa. Tengo una especie de trauma con mi pelo.
Nadie podía negar eso. Vivía preguntándonos: ¿Estoy bien peinada? ¿No está muy erizado? O ¿Se me armaron bien los rulos?
No entendía por qué insistía en que tenía rulos, cuando era obvio que su negra cabellera era ondulada.
Lucila se pasó una crema de color blanco por su cabello húmedo, reclinó la cabeza hacia su izquierda y comenzó apretar su pelo para que se le formaran las ondas.
Me gustaban las ondas en ella, incluso más que cuando solía alisárselo con una planchita.
Pero yo, prefería mi cabello: castaño y lacio.
- ¡Hoy a las diez está Glee! – exclamé feliz.
- Y a las nueve Vampire Diaries – una ancha y forzada sonrisa se dibujó en su rostro-. ¡Damon!
- Si… es muy lindo… ¡pero nadie le gana a mi Edward!
Desistimos de pelear ya que era completamente inútil. Ninguna iba a dejar de defender a muerte a su vampiro predilecto.
- ¿Cuándo vuelve Ro de su quinta? – me consultó Lucila.
- No sé – dije algo cortante. Estaba algo molesta con mi mejor amiga Romina. En todo el verano prácticamente no la había visto.
En realidad me entristecía el hecho de casi ni nos estuviéramos hablando, estaba esperando que ella se decidiera a salir con nosotras para hacerle saber lo que sentía.
- Yo soy siempre la que me quedo molestando hasta el último momento – rió Lucila – Nadia y Luisana se fueron hace como cinco horas y yo sigo jodiendo.
- La verdad que sí, vos viniste al mundo para molestar- dije en tono sarcástico.
Al los veinte minutos Lucila se había ido de mi casa. La casa estaba completamente vacía, mi padre estaba trabajando y Giselle probablemente con uno de sus cuantos amantes.
Me dí una ducha y me puse un camisón favorito, uno gris con pequeñas flores negras.
Me puse unas sandalias negras y salí al jardín a tomar un poco de aire.
Me senté en una de las reposeras que estaba frente a la piscina y me coloqué los auriculares de mi MP4 y escuché mi canción favorita, 11 de marzo de La Oreja de Van Gogh.
Cerré los ojos tratándome de concentrar en la bella letra de la canción.
De repente, sentí que me alguien que retiraba los auriculares.
Abrí los ojos y me levanté del respaldo de mi silla. No había nadie.
Casi me da un infarto cuando oí una risa detrás de mí. Me levanté aterrorizada y mirando en dirección a mi casa, pregunté como una idiota:
- ¿Hay alguien ahí?
- Estoy yo –me volteé en dirección a mi piscina y vi a un hombre realmente atractivo- Hola Asha.
Sonrió. Sólo vestía unos jeans desgastados, así que pude observar su torso musculoso. Tenía cabello castaño y ojos almendrados.
- ¿Quién sos?- de repente ya no estaba tan asustada, sólo quería conocer su identidad-. Y… ¿qué haces en mi casa? ¡Para! ¿Y cómo sabés mi nombre?
Volvió a dedicarme una sonrisa.
- Llevó esperando para contartelo por mucho tiempo.
Entonces me enseño sus blancos y afilados colmillos...

2 comentarios:

  1. esta muy interesante :) pasate por mi blog plis http://onthebottomoftheocean.blogspot.com
    escribe pronto! :D

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  2. Me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa !!!! Jjajajajaja porque sera (? ;)

    Quiero que publiques ya el otro cap!!! Y que sigas con los de Tanyaa !!!! :D

    TE quieroooooooooo

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