lunes, 11 de enero de 2010

(Cap. IV)

Pese a la emocionante noche que había vivido, dormí plácidamente.
Cuando me levante a las doce del mediodía, ví un mensaje de mi amiga Nadia que decía:  “¿Querés venir hoy a mi casa?”. Contesté que sí enseguida.
No estaba desesperada por salir, de hecho salir me daba mucha pereza. Pero realmente necesitaba despejarme.
No sabía si contarles a mis amigas o no.
Si lo que pasó anoche era cierto, probablemente estaría rompiendo alguna especie de regla vampírica.
Si lo de anoche no había sido nada más que una visión o un sueño, lo único que ocurriría sería recibir un par de carcajadas por parte de mis amigas.

- ¡Asha! – gritó Nadia.
- ¿Qué pasa? – pregunte confundida.
- Te colgaste – rió Luisana mientras se recogía el ondulado cabello en un prolijo rodete.
- Yo soy la única que me puedo colgar – dijo Lucila, quien realmente podía quedarse varios minutos mirando la nada sin darse cuenta.
- Es que estoy pensando… - comencé.
- ¿Vos pensando? – bromeó Nadia - ¿No estuviste pensando suficiente durante las clases?
- No pensó en nada – se quejó Lucila – Es inteligente.
- Siempre me la arregló de alguna forma – sonreí sarcásticamente.
Entonces me dedicó una fingida mirada de odio.
- ¿Se quieren quedar a dormir? – nos preguntó Nadia de repente.
- ¡No! – exclamé.
Mis amigas me observaron extrañadas y Nadia dijo:
- Está bien… pero no te enojes.
- Ja ja- me reí, tratando de disimular la situación.
Observé a mis amigas. Ni aunque Martín fuera real y el hombre más atractivo que haya visto iba a abandonar a mis amigas. Pero tampoco quería cancelar mi segundo encuentro con Martín, si es que eso iba a ocurrir. Estaba segura de que iba a hallar alguna clase de equilibrio.
- Es que hace mucho calor, y… me baja la presión – mentir se me daba bien, vivía mintiéndole a mi sobreprotector padre. Pero mentirle a mis amigas era algo distinto.
- Si tuviéramos una amiga con pileta y aire acondicionado… - dijo Luisana.
Sonreí. Tal vez podría encontrar algún momento para estar con Martín.
- Dale vengan a mi casa.
Llamé a mi padre para avisarle, y a los cinco minutos salimos del departamento de Nadia para dirigirnos a mi casa.
Llegamos allí a las ocho y pedimos una pizza para cenar, a los diez minutos ya estábamos engulléndola entre las cuatro.
Mientras cenábamos, mis perros, un ovejero belga y un pastor inglés, comenzaron a ladrar muy fuerte. Oí como alguien tocaba el timbre, ¿quién podría ser a esta hora?
Caminé por el extenso pasillo desde la cocina hasta la entrada y miré a través del cerrojo, era Martín.
Abrí la puerta tan desesperada que las llaves se me cayeron al suelo.
- Hola Ash – dijo feliz, como si se alegrara realmente de verme.
- Hola… - lo saludé atontada por su hechizo, entonces volví a la realidad - ¡Si mi papá te me mata! ¡Y justo ahora estoy con mis amigas!
- Siempre llega muy tarde tu papá, y no me molestaría conocerlas- lo mire algo asustada- Tranquila.
- ¿Todo bien? – preguntó Lucila mientras se acercaba a nosotros con una porción de pizza en la mano - ¿Y el quién es?
- Soy su novio.
Casi me desmayó. Lo más extraño fue la intensa sensación de dejavú, no era la primera vez que un chico se presentaba en mi casa como mi novio. La diferencia era que la otra vez había sido cuando era apenas una infante.
- Chicas, Asha tiene novio y no nos contó – gritó Lucila corriendo hacia la cocina.
En cierto punto, me sentí aliviada. Al menos mis amigas sabrían una parte de la verdad.
Cuando cerré la puerta con llave, mi ahora novio entró a mi casa con completa comodidad. Entonces miles de preguntas inundaron mi mente. ¿Cómo es que dos personas que se conocían tan poco comenzar una relación seria? ¿Por qué me importaba tan poco? ¿Cómo iba a explicarles todo a mis amigas? ¿Se llevarían bien entre ellos?
Al menos mi última pregunta obtuvo una respuesta. Afortunadamente, fue un sí.
Luego de unas algo incomodas presentaciones, los seis estábamos charlando con fluidez de temas realmente triviales. Ese momento no podía ser más perfecto.
- Algún día podríamos salir todos- propuso Lucila- Vos podrías llevar a tus amigos…
- Todos tienen novias – dijo Martín adivinando sus intenciones- Y él único que no, está de viaje.
Más allá de ese momento, toda la conversación fue realmente agradable.
- Me tengo que ir – dijo mi novio luego de ver la hora en su celular – Chau chicas, nos vemos.
Les sonrió ampliamente, y mis amigas cayeron, al igual que yo, en su hechizo vampírico.
- Te acompaño hasta la puerta- le avisé.
Él estaba cruzando el umbral y saliendo hacia la calle, cuando me sentí realmente vacía. No quería que el se fuera.
- Ya conociste a mis amigas, ahora yo quiero conocer a los tuyos – sonreí, quería darle más charla antes de que se fuera.
- Hablando de eso… - su expresión se volvió amarga – Por ahora, no los podes conocer.
- ¿Por qué? ¿Los vampiros no pueden salir con humanos?
- Bueno… ese no es el problema- me tranquilizó-, los humanos no pueden saber de nuestra existencia. Si mis amigos lo saben y esto se descubre nos van a matar a nosotros.
- ¿Ese nos me incluye a mí?
Asintió.
- Perdón por meterte en esto, pero la verdad no me arrepiento.
- Yo tampoco – coincidí - ¿Pero que nos va a pasar?
- Tengo la esperanza de que no me descubran, pero probablemente la reina de los vampiros nos enjuicie y nos sentencie a muerte
- ¿Tienen reyes? – pregunté más interesada en el mundo de los vampiros que en mi propia vida.
- Sólo una reina , antes teníamos rey y reina – me explicó- Pero nuestra actual reina , Dafne se enamoró de un…
De repente se quedó callado. Miró hacia la calle y dijo:
- Me tengo que ir ya Ash, nos vemos mañana.
Corrió hacia afuera velozmente y cerré la puerta. Sabía que tendría que estar asustada, pero sólo me sentía más intrigada, por él y por todos los secretos de su mundo.

5 comentarios:

  1. estan muy buenos los capitulos pero te sugeriria que los pusieras mas seguido

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  2. Esta muy bueno, lo mejor que supuestamente ya son novios!!!
    publica mas seguido pliss
    besos

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  3. mmm la redacción muy mala :/ , crítica constructiva.. ah y muy copiado a crepúsculo xD pero igual buena (YY)

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  4. Si te gusta escribir, pásate por Perdidas Entre Páginas. Tenemos una sección que se titula TE RESEÑAMOS, tú nos envías tu relato, microrelato, poema... lo que quieras. Nosotras lo leemos, le hacemos la reseña, le creamos una portada si no la tiene y lo publicamso en el blog junto con tu relato si nos das permiso, para que todos lo puedan disfrutar!!

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